Tienes el HÍGADO GRASOSO.

Tienes el HÍGADO GRASOSO.

1. Eliminar las grasas saturadas y evitar los azúcares simples como la fructosa

Se recomienda seguir una dieta equilibrada, como la mediterránea, y eliminar las grasas saturadas que encontramos en las mantequillas, natas, carnes rojas y embutidos, principalmente. También se recomienda eliminar los azúcares, como el azúcar blanco y el moreno, y los que encontramos en la miel, el chocolate con leche, galletas, etc. “Sobre todo nos interesa eliminar el azúcar de las bebidas azucaradas y los zumos de fruta, ya que tienen un alto contenido en fructosa”, explica Marta Cervera. La fructosa es un azúcar que promueve la producción de grasa en el hígado. “Eliminar las bebidas azucaradas es un objetivo primordial”, añade.“Eliminar las bebidas azucaradas es un objetivo primordial”

 

2. Reducir la cantidad de comida que se ingiere por la noche.

Se recomienda realizar 5 comidas al día: las 3 principales (desayuno, comida y cena) y 2 secundarias (a media mañana y a media tarde). Sobre todo, se recomienda ingerir más cantidad de comida por la mañana e ir disminuyendo la cantidad a lo largo del día. En especial antes de ir a dormir, ya que “toda la comida que ingiramos antes de irnos a dormir, la acumularemos en forma de grasas”, apunta Marta Cervera.

3. Seguir el método del plato.

Una forma muy práctica para que las principales comidas del día sean equilibradas es seguir el método del plato. Este método consiste en dividir un plato redondo en distintas partes y ocupar cada parte con un tipo de alimento determinado: una mitad del plato debe estar formado por vegetales, un cuarto debe estar formado por hidratos de carbono y el último cuarto por proteínas.

Frutas y verduras

La recomendación habitual está en consumir hasta 5 piezas de frutas y verduras al día, pero ¿quién realmente cumple con esto? La dieta mediterránea es la mejor forma de poder hacer un cambio de estas características, apostando por meriendas donde la fruta esté presente y por comidas principales llenas de colores con una gran variedad de verduras.

Guisantes, granos enteros, hortalizas

Otro de los consejos de la SEEN es elegir los carbohidratos complejos como alimentación para el hígado graso. Estos los encontramos en los guisantes, granos enteros y hortalizas, pero también en los frijoles, por ejemplo. Como estos carbohidratos se asimilan de forma lenta, proporcionan una energía durante más tiempo a lo largo del día.

Nueces y aceite de hígado de bacalao

  1. El omega-3 es un ácido graso positivo para la salud y especialmente tras haber recibido el diagnóstico del hígado graso. Por lo tanto, incluir alimentos como las nueces, el aceite de hígado de bacalao, pescado azul (un mínimo de 2-3 raciones a la semana) será positivo para la salud del paciente que tiene hígado graso y debe resolverlo.

 

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